Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Estado
Sistema Integral de Información Ambiental del Estado de Coahuila
             
   
             
         
  ... Diagnóstico Ambiental      
           
   

El diagnóstico ambiental tiene como principales objetivos identificar y analizar las condiciones en que se encuentra el estado de Coahuila de Zaragoza y las posibles causas de su deterioro, así como los conflictos ambientales entre los sectores con actividades incidentes en su territorio y sus recursos naturales. Para ello se realizan el diagnóstico ambiental, riesgos, otros diagnósticos, análisis de aptitud y conflictos territoriales.

 

Agua

De acuerdo al Plan especial del Agua Potable, Drenaje y Saneamiento (PEAP) 2011- 2017 (Gobierno del Estado de Coahuila, 2012), en el estado se genera un escurrimiento medio anual de 2 309 hm3 (un hectómetro cúbico equivale a un millón de metros cúbicos), que se comparte con los estados de Nuevo León y Tamaulipas y mediante acuerdos internacionales con los Estado Unidos de América. La recarga de agua subterránea para Coahuila, es de 1 954 hm3 (SEMARNAT, 2015).

El 20 de abril del 2015, la Comisión Nacional del Agua publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se actualiza la disponibilidad media anual de agua subterránea, de los 653 acuíferos que existen en los Estados Unidos Mexicanos.

Cuadro 41. Disponibilidad de agua por acuífero

Para Coahuila, los casos más notables de sobreexplotación son los acuíferos Principal – Región Lagunera con un sobre aprovechamiento de 182.9 hm3, Monclova con 95.2 hm3 y Saltillo – Ramos Arizpe, con 21.5 hm3 de la recarga media anual (SEMARNAT, 2015). La zona sur del estado no presenta disponibilidad de agua, salvo los acuíferos Saltillo Sur y General Cepeda – Sauceda, que manifiestan una disponibilidad concesionable baja. En el acuífero región Manzanera - Zapalinamé se tienen niveles de 200m o más de profundidad, en tanto que en el Saltillo – Ramos Arizpe, el nivel freático oscila entre 70 y 100 m.

Calidad del agua

Las aguas subterráneas son la principal fuente de abastecimiento de las ciudades de la entidad (100%). La calidad del agua que se abastece es muy variable dependiendo de las estructuras geológicas donde se forma el acuífero, de la fluctuación de los niveles estáticos y de la concentración de sólidos disueltos que son indicadores de salinidad. La sobreexplotación de los acuíferos origina el descenso de los niveles estáticos del agua, lo que hace que en algunos casos se revierta el gradiente hidráulico, que a su vez ocasiona la infiltración de agua de mala calidad a las fuentes que eran de calidad buena (Gobierno del Estado de Coahuila, 2012).

En algunas áreas del estado, la salinidad del agua varía entre 1 000 a 100 000 mg/l, en este último rango se encuentran zonas de los municipios de Cuatro Ciénegas, Ocampo, Sierra Mojada y Viesca. La más alta salinidad ocurre en el acuífero Laguna del Rey – Sierra Mojada, donde el contenido de sales es de aproximadamente del 20%. En la región Laguna además de salinidad, se reporta en algunos sitios la presencia de metales pesados como cadmio, plomo y arsénico, este último en valores mayores a 1.5 mg/l valor muy superior a la norma para agua potable que es de 0.025mg/l (Gobierno del Estado de Coahuila, 2012).

El agente que más influye en la calidad del agua con respecto a dureza es el azufre que se encuentra en forma de yeso o pirita (sulfato de calcio y sulfuro de fierro respectivamente). En el sur de Saltillo existen formaciones jurásicas con presencia de yeso; en el centro y norte del estado, se encuentra la formación Kiamichi con altos contenidos de pirita. En la Laguna y Cuatro Ciénegas en las sierras del Alamito, San Lorenzo y Texas se ubica la formación Acatita, que data del cretácico y presenta altos contenidos de yeso. En la región Carbonífera el agua presenta altos contenidos de azufre.

Figura 30. Mapa de calidad del agua (CEAS, 2015)

Usos del Agua
De acuerdo al Registro Público de Derechos de Agua (REPDA), así como los volúmenes de m3 concesionados para cada uso por el origen superficial o subterráneo del agua, los principales usos que se le dan al agua en el estado son el urbano, el agrícola, el industrial y la generación de energía eléctrica.

En apariencia la mayor cantidad de agua que se utiliza en el estado 67%, es de origen superficial, lo que se debe a la gran cantidad que se almacena en la presa la Amistad, pero que no se utiliza en Coahuila, en tanto que 33% del agua proviene de fuentes subterráneas. Las actividades agrícolas son las que tienen mayor demanda, 43% del volumen total de agua concesionada, seguido de la generación de energía eléctrica 42% que corresponde al agua almacenada en la Presa La Amistad.

El tercer uso es el público urbano con 7%, el cuarto es el industrial con 4%, el quinto es usos múltiples con 4%. Los usos pecuario y doméstico son los que tienen los valores más bajos 0.31% y 0.02% respectivamente. Cabe resaltar que existe un título a nombre de la Asociación Civil Pronatura Noreste, para uso de conservación ecológica en el municipio de Cuatro Ciénegas que representa 0.27% del total de agua concesionada.

Cuadro 42. Usos del agua y los volúmenes utilizados

Problemática del agua
De acuerdo al PEAP (Gobierno del Estado de Coahuila, 2012), la problemática del agua se resume en siete puntos.
Abatimiento de fuentes
Pérdida de la calidad del agua
Escasa aplicación de la normatividad
Falta de ordenamientos estatales y municipales
Limitada cultura y participación de los usuarios en su cuidado
Falta de acceso al agua
Deficiencia de infraestructura en el saneamiento de agua residual

Cuadro 43. Problemática del agua

Microcuencas
Para el estado se delimitaron 17,501 microcuencas, escala 1:250,000, para las 41 subcuencas, la de menor superficie mide en promedio 263.81 ha y la de mayor 13,985.12 ha, esto en relación a sus cauces principales y el patrón de drenaje presentado, el cual también es un indicador de erosión.

Patrón de drenaje
En el estado se presentan tres tipos de patrones de drenaje, subdendrítico (31.60 %), dendrítico (31.26 %) y paralelo (37.14 %). El subdendrítico se presenta principalmente en zonas de sierras complejas y lomeríos y sierras escarpadas, mientras que el dendrítico se relaciona más a sierras plegadas, bajadas con lomeríos y bajadas típicas. Por otro lado el paralelo se encuentra en áreas de llanuras desérticas, aluviales y de suelos rocosos, mesetas y valles.

Figura 31. Mapa de Patrón de Drenaje.

 

Suelo

Degradación de suelo
De acuerdo con la SEMARNAT (2004) en el estado los suelos presentan diferentes grados de degradación, el grado 1, es decir suelos sin o poca degradación se presenta en alrededor del 30 % y se distribuye principalmente en los municipios del Norte del estado y en pequeños manchones en el resto del estado, mientas que el grado 4, es decir, suelos con un alto grado de degradación se presentan en zonas que se han dedicado a la agricultura principalmente.

El complejo fenómeno conocido como degradación ambiental implica la reducción de los recursos naturales, se pone de manifiesto como consecuencia de una serie de procesos. El suelo es uno de los recursos que en mayor medida se ven afectados por la degradación, se manifiesta como una pérdida de calidad que afecta al potencial biológico y a la productividad del conjunto del sistema natural. La erosión es el arrastre de partículas constituyentes del suelo por la acción del agua en movimiento o la por la acción del viento, otros factores naturales que influyen en la magnitud de la erosión son el clima (precipitación), el relieve (pendiente), la vegetación y el suelo (edafología).

           Cuadro 44. Grado de Degradación del Suelo
Figura 32. Mapa de Degradación de Suelo

 

Áreas Prioritarias para la Conservación

Coahuila de Zaragoza es el tercer estado e superficie en el país y presenta zonas con características muy singulares en cuanto a fisiografía, vegetación, suelos y clima las cuales permiten la presencia de ecosistemas especiales para el desarrollo de la biodiversidad.

 ANP
En el estado existen 21 Áreas Naturales Protegidas o con algún esquema de protección, lo cual equivale a un 16.9 % de la superficie total del estado. De estas áreas 10 son federales, 8 son estatales y una municipal.

Cuadro 45. Áreas Naturales Protegidas
Figura 33. Mapa de Áreas Naturales Protegidas

 Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA)
Las AICAS son áreas relacionadas con cuerpos de agua principalmente en las que las aves y una diversidad de especies de plantas y animales se establecen por los recursos de que disponen. En Coahuila se tienen registradas11 AICAS en una superficie de 660,047.95 ha.

Cuadro 46. AICAS
Figura 34. Mapa de AICAS

Regiones Terrestres Prioritarias (RTP)
En Coahuila se tienen registradas 16 Regiones Terrestres Prioritarias, con una superficie de 4’756,367.71 ha, éstas corresponden a áreas de importancia por ser consideradas como zonas estables desde el punto de vista ambiental, las cuales destacan por la presencia de una enorme riqueza ecosistémica y específica comparativamente mayor que el resto del país o del estado (Arriaga et al. 2000).

Cuadro 47. Regiones Terrestres Prioritarias
Figura 35. Mapa de Regiones Terrestres Prioritarias

 Regiones Hidrológicas Prioritarias (RHP)
Las Regiones Hidrológicas Prioritarias corresponden a zonas aledañas o circundantes de cuerpos de agua, que por sus características de biodiversidad se consideran importantes para el estado. En Coahuila hay 11 RHP con una superficie de 6´035,677.91 ha.

Cuadro 48. Regiones Hidrológicas Prioritarias
Figura 36. Mapa de Regiones Hidrológicas Prioritarias

 RAMSAR
Los sitios RAMSAR son sitios de humedales, donde el agua aporta un grado extenso de modificación al ambiente conjunto de flora y fauna que perteneces al ecosistema. En Coahuila hay dos sitios RAMSAR.

Cuadro 49. Sitos RAMSAR
Figura 37. Mapa de sitios RAMSAR

 Áreas prioritarias para la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad
En la determinación las áreas prioritarias para la conservación se utilizaron como referencia las AICAS, RTP, RHP, RAMSAR y ANP. Se combinó la superficie ocupada por las áreas antes mencionadas y se determinó el grado de prioridad, considerando que las ANP ya son áreas con algún esquema de protección, por lo tanto ya no son prioritarias. Como prioritarias se determinó que son las que tienen algún esquema de prioridad por la CONABIO y para el Estado sin estar protegidas. El resultado muestra que el 13.83 % del estado se encuentra en prioridad alta para la conservación, mientras que el 32.46 % tiene estatus medio, considerando que ya el 16.9 % del estado tiene algún esquema de protección.

Cuadro 50. Áreas Prioritarias para la Conservación
Figura 38. Mapa Áreas Prioritarias para la Conservación

 

Riesgos y Eventos Meteorológicos

La terminología en desastres define al riesgo como la combinación de vulnerabilidad y una probabilidad estimada como base de la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre. Otro concepto, como el de riesgo ambiental y desastre ambiental, incluyen también las dimensiones natural y humana.

Existe una relación muy estrecha entre la amenaza de un fenómeno natural, su vulnerabilidad y el riesgo que se produce. Por otra parte, el riesgo que tiene una región de ser afectada por un desastre se define como el resultado de calcular la acción potencial de una amenaza determinada con las condiciones de vulnerabilidad que esta región presenta. Es decir, el riesgo de un país está determinado por la magnitud de la amenaza que lo afecte y su vulnerabilidad ante esa amenaza.

El estado de Coahuila de Zaragoza se encuentra dentro de una zona anticiclónica de calmas tropicales, lo cual ocasiona fuertes variaciones térmicas a lo largo del año. En la mayor parte del año se presentan temperaturas medias mensuales de entre 12 °C y 18, aumentan a 32 °C durante el verano y disminuyen considerablemente cuando se acerca el invierno. La oscilación térmica es muy extremosa en el estado de Coahuila; condición que se asocia también a la sequedad del ambiente.

En el área de estudio, sólo existe de manera identificable dos tipos de riesgos regionales hidrometeorológicos, las inundaciones y los deslaves, los otros riesgos las heladas, granizo y nevadas, tienen posibilidades muy bajas, o su incidencia sólo es importante para los grupos socioeconómicos vulnerables en extremo. El número total de días con niebla en promedio en el área de influencia, en un periodo de 35 años (1951 - 1985), fue de 245., este fenómeno es más frecuente en febrero, junio, septiembre y noviembre con 75, 27, 32 y 38 días respectivamente; con 10 a 20 días enero, abril y diciembre; y con menos de 10 días en marzo, mayo, julio, agosto y octubre

Cuadro 51. Tipo de desastres y sus efectos geomorfológicos y ecológicos, en la infraestructura y la agricultura

 Heladas
Las áreas urbanas en la Región Carbonífera tiene al menos durante 3 meses al año, frecuencia en fenómenos meteorológicos extremos pueden ocasionar perturbaciones en la vida cotidiana de los habitantes de las regiones afectadas por éstos. Un proceso común que genera este análisis toma como un límite superior de temperatura media de un mes invernal frío, se determina como umbral de 12° C, y para la de muy frío el de 5° C. A partir de la información sobre estos rangos de temperatura, se hace un ejercicio de sobreposición de la temperatura media anual, que determina los meses fríos en región carbonífera. La línea punteada en la gráfica representa el umbral térmico de 12° C y se hace referencia al número de meses fríos. Hay que considerar que los meses con temperatura media inferior a 12° C indican temperaturas mínimas muy bajas, lo que significa noches muy frías durante estos meses (Vidal, 2001). Esta información es importante, porqué significa que la arquitectura debe considerar esta limitación regional y que la población debe contar con ropa adecuada para enfrentar esta adversidad al menos durante tres meses al año. En la región centro-desierto oeste, la frecuencia de heladas en invierno y primavera está en relación con el tipo de clima. En los terrenos que presentan climas del grupo de los secos (semisecos, secos y muy secos) todos ellos semicálidos, hiela unos 20 días al año en promedio; y en los que presentan climas secos templados, de 20 a 40.

En las zonas más altas de las sierras en las que se presentan climas templados subhúmedos, los días con heladas al año llegan a totalizar hasta 60, y en las cumbres semifrías rebasan esta frecuencia con creces. Las granizadas, en cambio, tienen una frecuencia muy baja, que en la totalidad del área del estado, no rebasan, en promedio, las 2 al año. En la región sureste del estado, la frecuencia de heladas, se ha definido en tres rangos: El primer rango que va de 40 60 días al año es ubicado en la zona de Sierras. En la periferia y cercano a las Sierras, la frecuencia es de 20 a 40 días y ya en la planicie de Saltillo y Ramos Arizpe la frecuencia de heladas que se presenta es de 0 a 20 días al año esta condición, es cuando las masas polares traen hacia México aire frío del norte de Estados Unidos y Canadá, que al combinarse con masas de aire húmedo procedentes del Océano Pacífico, y frecuentemente alimentadas en altura por la corriente de chorro subtropical, pueden ocasionar nevadas en las partes altas de las montañas y heladas en los valles intermontanos.

Cuadro 52. Resumen de Días con Heladas en el Estado

 Tormentas Eléctricas
Estos fenómenos son característicos del verano, cuando irrumpen en el territorio profundas masas de aire húmedo, que al entrar en contacto con las planicies cálidas y secas, forman fuertes procesos convectivos que se traducen en tormentas con granizo, truenos y rayos. También las mismas masas de aire, al chocar con barreras montañosas, como las sierras del Burro y Santa Rosa, son obligadas a subir violentamente y formar así la convección para el desarrollo de las nubes de tormenta que liberan una gran cantidad de energía electromagnética y pluvial. El número total de días con tormentas eléctricas en el área de influencia de la Estación Climatológica Palestina, en un periodo de 45 años (1949 -1982, 1987-1998), fue solo de 30; los meses que no han reportado este fenómeno, son enero, octubre, noviembre y diciembre. La mayor frecuencia de las tormentas eléctricas es en los meses de marzo, abril y mayo con 7, 5 y 5 respectivamente, y es en el mes de septiembre el más frecuente con 12 eventos. El número total de días con tormentas eléctricas en el área de influencia de la estación Múzquiz, en un periodo de 29 años (1970 - 1998), fue de 39; los meses con incidencia de 1 a 5 de este fenómeno, son febrero, marzo, abril, septiembre y diciembre. La mayor frecuencia de las tormentas eléctricas es en los meses de mayo, julio y agosto, El número total de días con tormentas eléctricas en el área de influencia de la estación Monclova, en un periodo de 35 años (1951 - 1985), fue de 80; los meses con frecuencia menor a cinco, fueron marzo, abril, octubre y noviembre. La mayor frecuencia del fenómeno es en mayo, junio y julio, con una media de 15 a 25 tormentas eléctrica.

 Inundaciones
El Golfo de México se caracteriza por ser una zona expuesta a los fenómenos meteorológicos, en este caso, los huracanes ocasionados por las intensas depresiones atmosféricas que se generan en la zona intertropical y, que a su vez generan vientos en torbellino de gran magnitud, la dirección de los vientos que tienen importancia para el área de estudio coinciden con los vientos alisios. La temporada anual de ocurrencia de estos fenómenos es del 01 de junio a 30 de noviembre, agudizado en agosto y septiembre; la distancia de las costas del Golfo de México con respecto al área de estudio desvanece la velocidad del meteoro al encontrar continente por lo que se esperan depresiones y tormentas tropicales, con velocidades de viento entre 62 a 118 km por hora. El registro histórico indica que diecisiete han tocado o acercado al área de estudio en un periodo de 53 años.

 Sequia
En los últimos 50 años se han presentado sequías en tres periodos críticos entre 1948 y 1954 entre 1960 y 1964 y el más reciente entre 1993 y 1998 afectando simultáneamente a cinco estados del norte del país. El efecto de la sequía se resiente en el estado debido al incremento de la demanda de agua causado por el incremento demográfico aparejado con el crecimiento industrial y de maquiladoras generando empleos de carácter temporal y precario acarreando hacia el norte del país de miles de personas en busca de empleo. Los efectos de la sequía en la agricultura y ganadería son severos ya que ocasionan pérdidas totales y parciales.

Cabe resaltar que en la década de los noventa las sequías afectaron la mayor parte del territorio y, más recientemente, en los años 2000, 2002 y el período del 2011-2013. De 2011 a 2012 se registró una sequía de intensidad excepcional que afectó toda la superficie del estado. Lo anterior se debe a que Coahuila forma parte del denominado Desierto Chihuahuense, donde predomina la aridez, por lo que se cataloga como una zona de alta vulnerabilidad. Mención aparte merece la franja fronteriza, pues aunque también padece este fenómeno, su fragilidad respecto al resto del estado es baja, debido a que las ciudades en aquella región se abastecen del río Bravo y de manantiales que mantienen los volúmenes requeridos.

 

Vulnerabilidad Ambiental
La vulnerabilidad ambiental de una región implica evaluar la susceptibilidad o resistencia de dicha área respecto de los desastres causados por fenómenos naturales que puedan ocurrir. La capacidad de resistencia o amortiguamiento de una región está relacionada con la provisión de servicios ambientales asociados a los recursos naturales que posee, tales como ecosistemas bien preservados, particularmente bosques, cuencas, etc.

La intervención humana, puede aumentar la frecuencia y la severidad de los desastres naturales, y también puede originar amenazas naturales donde no existían antes. Esto puede suceder al introducir modificaciones en el medio natural mediante la construcción de obras, el manejo y uso inadecuado de éste, o por la destrucción del ecosistema, sin considerar los procesos y dinámica geofísica y las relaciones ecológicas existentes (que pueden mitigar en forma natural los impactos de un evento natural extremo).

La importancia que tiene la vulnerabilidad ambiental frente a los eventos naturales extremos en la región, como una dimensión vital a ser considerada en su futuro desarrollo, hace necesario disponer de mecanismos para evaluarla y en consecuencia para reducirla, fortaleciendo con ello la capacidad de la región para enfrentar los fenómenos naturales, con la menor pérdida económica, social y ambiental.

 

Fragilidad Ecológica
Se realizó un análisis de fragilidad ecológica considerando la biodiversidad enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 tanto para flora como para fauna, se determinaron las áreas más y menos frágiles dependiendo la cantidad de especies enlistadas en algún estatus, que se distribuyen a lo largo del estado.

Cuadro 53. Fragilidad Ecológica
Figura 39. Mapa de Fragilidad Ecológica

 

Análisis de Aptitud
De acuerdo con la LGEEPA:
Análisis de aptitud.- Procedimiento que involucra la selección de alternativas de uso del territorio, entre los que se incluyen el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, el mantenimiento de los bienes y los servicios ambientales y la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, a partir de los atributos ambientales en el área de estudio.

 Metodología
La planificación y las técnicas de análisis Multicriterio en la actualidad son una herramienta para la solución de los problemas espaciales complejos, esta facilita la obtención, gestión, manipulación, análisis, modelado, representación y salida de información especialmente referenciada, para resolver problemas complejos del territorio.

El análisis Multicriterio proporciona el marco adecuado para la integración de los distintos factores (medio ambiente, economía y sociedad) que intervienen en la aptitud del suelo y del agua (Santé y Crecente 2005). El análisis Multicriterio y los Sistemas de Información Geográfica, se basa en que cada factor contiene una representación de capas georreferenciada, en la cual todos los puntos del territorio toman un valor con respecto a la actividad realizada en el sitio y donde las capas de información geográfica debe ser transformadas y normalizadas para que todas estén dentro de un mismo rango de valores geográficos para poder tener un análisis del territorio (Bosque et al. 1994). Esta técnica constituyen un variado conjunto de métodos matemáticos que permiten medir de manera más precisa y posible la validez relativa de cada una de un conjunto de soluciones respecto a un problema concreto, generando así sus limitaciones y las recomendaciones en el uso del territorio (Bosque y García, 2000).

 Modelo de Aptitud para Conservación
Para determinar el modelo de aptitud para la conservación se utilizaron los factores uso de suelo y vegetación, clima, suelo, degradación de suelo y biodiversidad, de esta última se utilizó la distribución de las especies enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010. Las principales áreas de aptitud alta para la conservación se encuentran al norte y noreste del estado, así como al sureste. La superficie del estado que corresponde a esta aptitud es de 1,583,448.03 ha lo cual representa el 12.26 % de la superficie fuera de cualquier esquema de protección.

Cuadro 54. Superficies y porcentajes del Modelo de Aptitud para Conservación para el estado de Coahuila de Zaragoza.
Figura 40. Mapa del Modelo de Aptitud para Conservación para el estado de Coahuila de Zaragoza.

 Modelo de Aptitud Cinegético
En la delimitación del modelo de aptitud cinegético se utilizaron los factores suelo, degradación de suelo, régimen de humedad del suelo, clase textural del suelo, uso de suelo y vegetación, clima, distribución de las principales especies cinegéticas y topografía. Las principales áreas con aptitud alta para aprovechamientos cinegéticos se localizan noreste del estado. La superficie del estado que corresponde a la aptitud alta es de 2´894,829.94 ha lo cual representa el 22.8 % de la superficie del estado fuera de cualquier esquema de protección.

Cuadro 55. Superficies y porcentajes del Modelo de Aptitud Cinegético para el estado de Coahuila de Zaragoza.
Figura 41. Mapa del Modelo de Aptitud Cinegético para el estado de Coahuila de Zaragoza.

 Modelo de Aptitud Ganadera
En la elaboración del modelo de aptitud ganadera o pecuaria se utilizaron los factores suelo, degradación de suelo, régimen de humedad del suelo, clase textural del suelo, uso de suelo y vegetación, clima y topografía. Las principales áreas con aptitud alta para la ganadería se localizan al noreste del estado. La superficie del estado que corresponde a aptitud alta es de 3´016,873.76 ha lo cual representa el 23.8 % de la superficie del estado fuera de cualquier esquema de protección.

Cuadro 56. Superficies y porcentajes del Modelo de Aptitud Ganadera para el estado de Coahuila de Zaragoza.
Figura 42. Mapa del Modelo de Aptitud Ganadera para el estado de Coahuila de Zaragoza.

 Modelo de Aptitud Forestal
Para este modelo, se utilizaron los factores suelo, degradación de suelo, régimen de humedad del suelo, clase textural del suelo, uso de suelo y vegetación, clima y topografía. Las principales áreas con aptitud alta para el aprovechamiento forestal se localizan al oeste del estado y en una granja que va de noroeste al suroeste. La superficie del estado que corresponde a aptitud alta es de 5´133,680.41 ha lo cual representa el 40.53 % de la superficie del estado fuera de cualquier esquema de protección.

Cuadro 57. Superficies y porcentajes del Modelo de Aptitud Forestal para el estado de Coahuila de Zaragoza.
Figura 43. Mapa del Modelo de Aptitud Forestal para el estado de Coahuila de Zaragoza.

 Modelo de Aptitud Agrícola
En este modelo se emplearon los factores suelo, degradación de suelo, régimen de humedad del suelo, clase textural del suelo, uso de suelo y vegetación, clima y topografía. Las principales áreas con aptitud alta para agricultura se localizan en la región Laguna, al noreste del estado y al sureste. La superficie del estado que corresponde a 674,823.59 ha lo cual representa el 5.59 % de la superficie del estado fuera de cualquier esquema de protección.

Cuadro 58. Superficies y porcentajes del Modelo de Aptitud Agrícola para el estado de Coahuila de Zaragoza.
Figura 44. Mapa del Modelo de Aptitud Agrícola para el estado de Coahuila de Zaragoza.

 Modelo de Aptitud Urbana e industrial
Para determinar el modelo de aptitud urbano e industrial, se utilizaron los factores suelo, degradación de suelo, régimen de humedad del suelo, clase textural del suelo, uso de suelo y vegetación, clima y topografía. Las principales áreas con aptitud alta para desarrollo urbano e industrial se localizan en zonas de poca o nula pendiente. La superficie del estado que corresponde a 84,329.26 ha lo cual representa el 0.66 % de la superficie del estado fuera de cualquier esquema de protección.

Cuadro 59. Superficies y porcentajes del Modelo de Aptitud Urbana e Industrial para el estado de Coahuila de Zaragoza.
Figura 45. Mapa del Modelo de Aptitud Urbana e Industrial para el estado de Coahuila de Zaragoza.

 Minería, Energía y aprovechamiento de hidrocarburos y gas shale (MEAHGS)
Se conjuntaron el tema de minería, energía, aprovechamientos de hidrocarburos y gas shale, no se hizo un modelo de aptitud, sino que muestran las áreas que se han destinado para estas actividades.

Cuadro 60. Superficies y porcentaje de las áreas para minería, aprovechamientos de hidrocarburos y gas shale.
Figura 46. Mapa de Áreas para minería, aprovechamientos de hidrocarburos y gas shale

 

Conflictos Ambientales
Un conflicto ambiental se presenta cuando coinciden actividades incompatibles en un área determinada. Los análisis de aptitud para cada actividad o sector muestran la posibilidad de un buen desarrollo para cada actividad sectorial si éstas se instrumentaran de manera individual. Sin embargo, el mismo territorio es aprovechado por diferentes actividades en un esquema de uso múltiple por lo que el éxito de una política individual no está necesariamente asegurado por los posibles conflictos que por el uso del suelo se originen en el presente o en el futuro inmediato.

 Sectores Potenciales en Conflicto
Las zonas donde se localizan mayor número de aptitudes altas respecto de los sectores considerados se encuentran distribuidas por todo el estado, principalmente en las áreas donde se concentran los sectores conservación, cinegético, forestal y ganadero principalmente, el sector agrícola está relacionado con los asentamientos humanos, en el caso de las zonas aptas para energía, hidrocarburos y minería están distribuidos también por todo el estado y son las que presentan mayor conflicto.

 Gravedad de Conflictos
Pueden existir conflictos, sin embargo, en algunos casos no es grave o muy grave la relación debido a la concurrencia del interés de un mayor número de sectores incompatibles. El crecimiento de los asentamientos humanos sobre zonas agrícolas o de interés por su fragilidad o vulnerabilidad. Las zonas con conflictos más graves se localizan en las zonas de menor pendiente en las cercanías de las principales zonas metropolitanas. Las zonas donde concurren los sectores de conservación, cinegético y ganadero al noreste del estado no presentan un conflicto grave, de igual manera en zonas donde concurren los sectores ganadero y forestal, así como cinegético y forestal.

 Conflicto Conservación- Cinegético
Las áreas donde estas dos actividades se juntan tienen una superficie de 613,951.6 ha, lo cual corresponde a un 39.5 % del área para conservación, se consideran actividades complementarias y por su naturaleza, sin conflicto.

Figura 47. Mapa de la superficie del conflicto Conservación-Cinegético.

 Conflicto Conservación- Forestal
El conflicto en uso que se presenta para estos sectores se ubica en una superficie de 619,343.8 ha, lo cual corresponde a un 39.8 % de la superficie para conservación, si el aprovechamiento forestal se lleva a cabo de acuerdo con la normatividad vigente el conflicto es nulo.

Figura 48. Mapa de la superficie del conflicto Conservación-Forestal.

 Conflicto Conservación- Ganadero
El conflicto entre estas actividades se ubica en una superficie de 731,987.7 ha, lo cual corresponde a un 48.7 % de la superficie para conservación, haciendo un manejo ganadero adecuado el conflicto es nulo, sin embargo, llevando a cabo una ganadería sin control los procesos naturales se ven afectados y por lo tanto las zonas para conservación.

Figura 49. Mapa de la superficie del conflicto Conservación-Ganadero.

 Conflicto Conservación-Agrícola
El conflicto entre estas actividades se presenta en una superficie de 21,883.6 ha la cual es baja en relación a la superficie estatal, esta corresponde a un 1.40 % de la superficie para conservación, sin embargo es uno de los conflictos más importantes que deben de considerarse.

Figura 50. Mapa de la superficie del conflicto Conservación-Agrícola.

 Conflicto Conservación-Urbano
El conflicto para estos sectores se ve reflejado en 1,695.8 ha, lo cual representa el 0.10 % de la superficie para conservación, sin embargo por la naturaleza opuesta de las actividades el conflicto es de los más importantes.

Figura 51. Mapa de la superficie del conflicto Conservación-Urbano.

 Conflicto Conservación-MEAHGS
La superficie de conflicto entre conservación y cualquier actividad relacionada a la extracción de hidrocarburos, gas shale, energías eólica y fotovoltaica y minería es de 1,399,281.55 ha, lo que corresponde al 90.08 % de la superficie para conservación. Entre las principales actividades sobresalen las áreas destinadas para el aprovechamiento de gas shale con el 20.81 %, la combinación de áreas destinadas para extracción de gas shale y áreas con aptitud para la generación de energía eólica con el 21.04 % y con áreas para la generación de energía fotovoltaica por medio de la energía solar con el 9.8 %. Las regiones mineras y las áreas de gas shale coinciden en un 22.15 % de la superficie destinada para la conservación.

Cuadro 61. Superficies y porcentaje de las áreas para minería, aprovechamientos de hidrocarburos y gas shale en conflicto con Conservación.
Figura 52. Mapa de la superficie del conflicto Conservación-MEAHGS.

 Conflicto Cinegético – Forestal
El conflicto en uso se presenta en una superficie de 1’259,179.66 ha, sin embargo pueden ser actividades complementarias.

Figura 53. Mapa de superficie del conflicto Cinegético – Forestal

 Conflicto Cinegético - Ganadero
Este conflicto en uso se presenta en una superficie de 897,895.32 ha, sin embargo, estas dos actividades siempre se han presentado como complementarias.

Figura 54. Mapa de superficie del conflicto Cinegético – Ganadero

 Conflicto Cinegético – Agrícola
Este conflicto se presenta en una superficie muy pequeña, en la cual si existe un conflicto grave, la actividad cinegética se relaciona más con la conservación, y no así la agricultura, por lo que ambas actividades no deberían ser coincidentes en superficies.

Figura 55. Mapa de superficie del conflicto Cinegético – Agrícola

 Conflicto Cinegético – Urbano
Este conflicto tiene un área de coincidencia muy pequeña, en la cual existe un conflicto grave si se trata de una zona urbana con alta o media concentración poblacional, sin embargo, en aquellos casos que se trate de asentamientos humanos, como ejidos o pequeñas comunidades, es posible que las actividades puedan llevarse a cabo al mismo tiempo.

Figura 56. Mapa de superficie del conflicto Cinegético – Urbano

 Conflicto Cinegético – MEAHGS
Este conflicto es el más grave para la actividad cinegética y ya existen áreas determinadas para la actividad de MEAHGS, la superficie en conflicto es de 2,760,938.8 ha la cual es bastante considerable, ya que representa el 95.37 % de la superficie con potencial cinegético.

Figura 57. Mapa de superficie del conflicto Cinegético – MEAHGS

 Conflicto Forestal – Ganadero
Estas actividades pueden ser complementarias y en cierta manera se puede considerar la no existencia de conflicto siempre y cuando se lleve a cabo la implementación de estrategias para la conservación de la superficie donde hay incidencia de ambas, que es de 1,293,672.842.

Figura 58. Mapa de superficie del conflicto Forestal-Ganadero

 Conflicto Forestal – Agrícola
Estas actividades presentan conflicto que puede llegar a ser de consideración, pues inciden ya en una superficie de 8,691.4 ha, el grado de complicación del conflicto puede darse por los manejos inadecuados y quemas de la superficie forestal para aprovechamiento agrícola.

Figura 59. Mapa de superficie del conflicto Forestal-Agrícola.

 Conflicto Forestal – Urbano
El conflicto entre estas actividades es considerable, sin embargo, solo se presenta en una superficie de 388.8 ha.

Figura 60. Mapa de superficie del conflicto Forestal-Urbano.

 Conflicto Forestal – MEAHGS
Existe un gran conflicto entre estas actividades y la superficie de incidencia es de importancia considerable siendo de 4,791,338.5 ha, el manejo y cumplimiento de los programas de mantenimiento de especies y conservación de las condiciones ambientales en esa zona de conflicto debe ser estrictamente supervisado y vigilado.

Figura 61. Mapa de superficie del conflicto Forestal-MEAHGS.

 Conflicto Ganadero - Agrícola
Existe conflicto entre estas actividades y se presenta en una superficie 30,286.47 ha.

Figura 62. Mapa de superficie del conflicto Ganadero Agrícola.

 Conflicto Ganadero-Urbano
El conflicto entre estas actividades puede o no ser de consideración, puesto que se observa en una superficie de apenas 260.8 ha.

Figura 63. Mapa de superficie del conflicto Ganadero Urbano.

 Conflicto Ganadero-MEAHGS
La superficie que representa a este conflicto es bastante considerable y se finca en una superficie de 2,854,011.3 ha.

Figura 64. Mapa de superficie del conflicto Ganadero-MEAHGS.

 Conflicto Agrícola-Urbano
Estas actividades pueden ser complementarias sobre todo en las zonas rurales, el conflicto se establece en una superficie de 4,314.05 ha.

Figura 65. Mapa de superficie del conflicto Agrícola-Urbano.

 Conflicto Agrícola-MEAHGS
Estas actividades no son complementarias, el conflicto se presenta en una superficie de 607,280.06 ha.

Figura 66. Mapa de superficie del conflicto Agrícola-MEAHGS.

 Conflicto Urbano-MEAHGS
Este es uno de los conflictos más importantes por el impacto de las actividades de extracción de hidrocarburos y minería sobre los asentamientos humanos, si bien es una superficie muy pequeña, se debe de considerar todos los impactos.

Figura 67. Mapa de superficie del conflicto Urbano-MEAHGS.

     
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
         
 

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    Área responsable:
Subsecretaría Recursos Naturales
Agosto, 2017